La quiropodia médica es uno de los tratamientos de podología más demandados en nuestra consulta. También es uno de los más malentendidos: muchas personas creen que es, básicamente, una pedicura cara. No lo es.
Si tienes callosidades que duelen al caminar, uñas que no puedes cortar bien o fisuras persistentes en los talones, aquí te explicamos en qué consiste la quiropodia, cuándo la necesitas y por qué hacerla con una podóloga colegiada marca una diferencia real.
La quiropodia es la rama de la podología dedicada al diagnóstico y tratamiento de la piel y las uñas del pie. Engloba la eliminación de helomas y callosidades, el tratamiento de uñas engrosadas o incarnadas, el abordaje de hongos ungueales y el cuidado de la piel seca o fisurada.
Se realiza con instrumental médico esterilizado: bisturís de un solo uso, tornos podológicos, fresas de diferente grano. No es un servicio cosmético.
La podóloga evalúa el estado de la piel, la circulación, la sensibilidad y las uñas antes de aplicar cualquier tratamiento. El objetivo no es solo eliminar la dureza: es entender por qué ese pie la forma y actuar en consecuencia para reducir su reaparición.
La confusión entre ambos servicios es frecuente y tiene consecuencias reales para quien padece un problema serio en el pie.
La pedicura estética se ofrece en centros de belleza y salones. Su objetivo es mejorar el aspecto externo del pie: corte básico de uñas, esmaltado, exfoliación superficial. No requiere titulación sanitaria y no utiliza instrumental médico esterilizado.
La quiropodia médica la realiza exclusivamente un podólogo colegiado con formación universitaria específica. Trata patologías reales: helomas, onicocriptosis, hiperqueratosis plantar, fisuras dérmicas, hongos ungueales. Usa bisturís y tornos podológicos esterilizados. Y antes de actuar, diagnostica.
Acudir a un salón de belleza para tratar una uña incarnada dolorosa o una dureza profunda puede agravar el problema. Sin instrumental adecuado ni formación clínica, el riesgo de infección o recidiva acelerada es real.
La quiropodia está indicada cuando aparece alguno de estos problemas en el pie:
Los helomas —popularmente llamados ojos de gallo— son acumulaciones de piel muerta con un núcleo central que presiona sobre el tejido subyacente. Cuando se forman en puntos de carga del pie, el dolor al caminar puede ser intenso y condicionar la marcha.
Las callosidades plantares son engrosamientos difusos sin núcleo, habituales en el antepié o el talón, que aparecen por presión repetida. Pueden fisurarse con el tiempo y volverse dolorosas.
La podóloga elimina el tejido queratinizado con bisturí y torno y, si es necesario, coloca una descarga de silicona para redistribuir la presión y reducir la velocidad de reaparición.
Las uñas engrosadas o de difícil corte son habituales en personas mayores o con circulación comprometida. El fresado podológico permite reducirlas de forma segura, sin riesgo de herida.
Las uñas incarnadas o onicocriptosis se producen cuando el borde de la uña penetra en la piel lateral del dedo. Generan dolor, inflamación y pueden infectarse con facilidad. El tratamiento conservador con ortoniquia resuelve la mayoría de los casos; si el problema se repite, puede valorarse una intervención mínimamente invasiva.
La onicomicosis —infección fúngica de las uñas— requiere un protocolo combinado de fresado terapéutico y tratamiento antifúngico. En nuestra consulta de podología en Alcobendas evaluamos si el tratamiento puede ser tópico o si precisa derivación al dermatólogo.
Las fisuras en los talones son más frecuentes de lo que parece, especialmente en verano o en personas con pie seco crónico. Cuando son superficiales resultan incómodas; cuando alcanzan la dermis, duelen y pueden infectarse.
La hiperqueratosis perilesional —el engrosamiento de la piel alrededor de la fisura— actúa como tracción que impide la cicatrización natural. El tratamiento incluye su eliminación, la aplicación de queratolítico y pautas de hidratación intensiva en casa.
Cada sesión comienza con una valoración inicial del pie: tipo de piel, sensibilidad, pulsos vasculares y estado de las uñas. A partir de ese diagnóstico, la podóloga decide qué procedimientos son necesarios ese día.
Una sesión estándar de quiropodia puede incluir:
La duración habitual es de entre 30 y 60 minutos según la complejidad. En Clínica Innovasalud trabajamos con instrumental de un solo uso o esterilizado en autoclave antes de cada paciente, sin excepciones.
No hay una respuesta única. Depende del tipo de pie, la velocidad de formación de la queratosis y si el paciente tiene condiciones médicas de base.
En España el título de podólogo es una titulación universitaria oficial, regulada y colegiada. El Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de Madrid es el organismo que regula el ejercicio profesional en la comunidad: solo los colegiados pueden realizar tratamientos con instrumental quirúrgico sobre el pie.
Sara Peñín Arias, podóloga referente de Clínica Innovasalud, lleva colegiada desde el año 2000. Ha tratado miles de casos en Alcobendas, San Sebastián de los Reyes y La Moraleja.
Desde una dureza simple hasta una patología ungeal compleja con riesgo de infección. La experiencia clínica acumulada es lo que permite adaptar cada tratamiento al pie concreto del paciente y no aplicar un protocolo genérico para todos.
Clínica Innovasalud trabaja con Sanitas, DKV, Mapfre y Allianz. Si tienes póliza médica privada, consulta tu cobertura antes de pedir cita: en muchos casos la quiropodia está incluida sin coste adicional o con copago reducido.
Si no tienes seguro médico privado o quieres saber si tu patología concreta está cubierta, llámanos al 911 29 44 10 y te orientamos. También puedes combinar la quiropodia con un estudio de la pisada si tienes molestias en rodillas, cadera o espalda relacionadas con la biomecánica del pie.
Si vives en Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, La Moraleja o el norte de Madrid, estás a pocos minutos de nuestra clínica.
Puedes reservar cita para podología en Alcobendas llamando al 911 29 44 10, escribiéndonos a info@clinicainnovasalud.com o a través del formulario de contacto de nuestra web. Te recibiremos, valoraremos tu pie sin prisa y te explicaremos exactamente qué tratamiento necesita.
La quiropodia es un tratamiento médico realizado por un podólogo colegiado con formación universitaria específica e instrumental esterilizado. Trata patologías reales como helomas, onicocriptosis u hongos ungueales. La pedicura es un servicio estético que mejora el aspecto del pie pero no puede tratar problemas sanitarios.
Depende del tipo de pie. En pies sin patología activa, cada 2-3 meses es suficiente combinado con hidratación diaria. En pies con hiperqueratosis frecuente, cada 6-8 semanas. En pacientes diabéticos o con vasculopatía periférica, mensual o bimensual según protocolo.
No. Una quiropodia realizada por un podólogo colegiado con instrumental adecuado no debe causar dolor. Si hay zonas muy inflamadas puede haber ligera sensibilidad, pero el procedimiento estándar es completamente indoloro.
Depende de la póliza. Clínica Innovasalud trabaja con Sanitas, DKV, Mapfre y Allianz. Consulta tu cobertura antes de pedir cita o llámanos al 911 29 44 10 y te ayudamos a verificarlo sin compromiso.
Cualquier persona con durezas, callosidades, uñas problemáticas o piel seca en los pies. Es especialmente recomendable para personas mayores, pacientes diabéticos, personas con movilidad reducida y deportistas. No hay un perfil de paciente exclusivo.